Aux armes citoyens
Recuerdo cuando vivia con Patricia y Rafa, juntamente con nuestras madres hermanas, Mari Carmen, y Teresa, a Poblenou. Era nuestra pequeña casa de Poblenou, de la calle Pujades con Selva de Mar. Era una casa de tres pisos, donde abajo habia una oficina continua a un local, que sirvió para que la Fundación ARED se hiciera grande. Los dos siguientes pisos, fue el primero para que nosotros vivieramos, con un gran salón que nos permitia hacer grandes reuniones familiares. Arriba estaba mi cuarto preferido, era un simple cuarto, grande, y desordenado por la ropa, apuntes y objetos de mi primo. Era un cuarto que daba con una gran terraza, y donde yo jugaba a basquet. Fue también donde a traves de espejos, descubrí como Patricia fumaba, y como cogí mi primer disgusto por la actitud de ella. También fue donde empecé a conocerla, pues todo y que su madre y hermano ya llevaban antes tiempo, ella llegó en el último año que estuvimos en esa casa.
Tuvimos que irnos, no eramos propietarios, era una casa de alquiler, y el propietario nos avisó de que dicha casa, como gran parte de Poblenou, estava afectado por el 22@. Uno, y a pesar de ser más bien enano, ya observaba la gran transformación que tenia el entorno, la gran Manchester Catalana, se estaba transformando a golpe talonario, en un sinfin de viviendas, y transformaciones urbanísticas. Más tarde, empezó el 22@, el Forum, Diagonal Mar, y los grandes hoteles. Nos mudamos a Camp de l'Arpa (del Clot), atrás dejaba esa Manchester Catalana con mar, de poligonos industriales salados, de barrios associativos, arraigados, como el centro de Poblenou. Me gustaba.
No sólo tuvimos que marchar nosotros, también tuvo que marchar ARED. Lógicamente, se compensaria a los propietarios, no a los inquilinos. Más tarde, ARED, volvería a Sant Martí, a Marina, sin embargo, no fue mucho tiempo después, que yo volviera a la zona donde se encontraba la casa de Poblenou, ni siquiera hace un año. Recuerdo salir siempre del metro de Selva de Mar, e ir para casa cuando viviamos allí, conocia bien la zona. La última vez que salí, me perdí. Grandes complejos urbanísticos, oficinas en obras, nuevos edificios de viviendas, y varios parques de cemento me envolvieron. Nunca me había sentido tan pequeño, y perdido en lo que antaño fue mi barrio, y me di cuenta de cuanto había cambiado.
Me quedó cierto regusto amargo, de saber, que en parte, yo formaba parte de toda esta transformación. Uno se pregunta, ¿no es compatible el progreso económico, tecnológico y la modernización respetando el entorno? El gran problema que quizás denuncio, también se debe a la proliferación de viviendas, que descuidaron que era el Poblenou.
Me comentó una buena amiga, también de Sant Martí, cual habia sido la posición de ERC en el 22@ y que había hecho para evitar la transformación del distrito. La que tiene el Ayuntamiento, fue mi contestación. Si las personas que creemos en otra manera de hacer las cosas, os damos confianza, y luego no respondeis, que debemos hacer ahora?. Obtuve por respuesta.
Que han fet? 25,209 vots en blanc, el 4% dels vots. Una abstenció del 51%. Barcelona ha estat sempre una ciutat d'esquerres, per això, Trias es feia dir socialdemocrata, tot i la marca CiU, i ha pogut frenar la fugida de vots i crèixer, i l'Albertito, també ha pogut mantenir el seu electorat. Les esquerres han sigut els que han tingut una gran fugida. Es plantejaran que la gran Barcelona, confeccionada per competir en les grans pasarel·les amb les grans ciutats, amaga, com totes, una anorexia social?





